Skip to main content
Un Racing con una base reconocible y un proyecto que empieza a tomar forma

El conjunto dirigido por Javi Vázquez afronta el inicio de la temporada con un bloque de nueve futbolistas que continúan del pasado curso y once incorporaciones que completan una plantilla equilibrada, con experiencia, juventud y perfiles diferentes

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

La espera llega a su fin. El Racing Club Ferrol afronta este fin de semana el inicio de una nueva temporada en Primera Federación con un equipo que, poco a poco, ha ido tomando forma durante las últimas semanas y que llega a la primera jornada con una base reconocible, nuevos argumentos y la ilusión de un proyecto que comienza a dar sus primeros pasos.

A diferencia de lo ocurrido hace un año, cuando el descenso obligó a reconstruir prácticamente por completo la plantilla, esta vez el punto de partida es diferente. Nueve futbolistas que ya formaban parte del equipo la pasada temporada continúan en el proyecto: Migue Leal, Edgar Pujol, Fabio, Álvaro Juan, César, Saúl García, Álvaro Ramón, Azael García y Lucas Díaz. A ellos se suma la experiencia de dos jugadores que conocen perfectamente el club y que han regresado a Ferrol: David Castro y Jesús Bernal. La continuidad, por tanto, se combina con la llegada de nuevos perfiles para construir un grupo renovado, pero no completamente nuevo.

La plantilla se completa con Ger Nóvoa, Eric Monjonell, Vicente Esquerdo, Unai Ropero, Endika Buján, Roberto Arroyo, Dani Ojeda, Raúl Alcaina y Seku Djanbou, además de los mencionados Castro y Bernal. Futbolistas con trayectorias, edades y características diferentes que permiten a Javi Vázquez disponer de alternativas en todas las líneas. Desde la experiencia acumulada por jugadores como Dani Ojeda, con una larga trayectoria en el fútbol profesional, hasta futbolistas más jóvenes como Buján, Arroyo o Monjonell con mucho margen de crecimientos.

Todo ello se pone ahora al servicio de una nueva idea de fútbol. Javi Vázquez y su cuerpo técnico han ido construyendo durante la pretemporada las bases de un equipo que el propio entrenador quiere: intenso, reconocible, con identidad y con alma. Que se deje la vida en cada entrenamiento y en cada partido. Desde aquella primera sesión de bienvenida en A Malata hasta las últimas semanas de preparación, el técnico se ha erigido como una de las piezas angulares de un proyecto ilusionado en el que cada futbolista asume su rol y en el que el colectivo está por encima de las individualidades.

El resultado es un Racing diferente al de hace doce meses. No porque el camino vaya a ser sencillo —la Primera Federación vuelve a exigir regularidad, competitividad y capacidad para afrontar momentos de todo tipo—, sino porque el equipo llega al inicio de la competición con una estructura más reconocible y las ideas muy clara de cuál ha de ser su identidad

La espera termina. Empieza la competición. Y con ella, una nueva oportunidad para este Racing.